Hace un tiempo, sin que yo lo haya solicitado recibí un correo electrónico de mis jefes que decía algo como:

“Debido al excelente trabajo que hiciste en los últimos meses hemos decidido aumentarte el sueldo”.

Mi primera reacción fue de alegría. Responder con entusiasmo a un reconocimiento es algo casi natural en nosotros. Pero toda esa euforia se desvaneció cuando pude pensar con calma lo que sucedió.

Mis jefes me estaban diciendo que mi trabajos les gustaba y que lo había hecho bien. Esa era una buena noticia.

Mis jefes me estaban diciendo que lo había hecho tan bien que me merecía un premio. Esa también (si no debatimos sobre el ego) era una buena noticia.

Mis jefes me estaban diciendo que me iban a premiar con dinero. Esa resultó ser una noticia menos alentadora que las otras.

¿Por qué el aumento de sueldo sonaba tan mal en un reconocimiento?

El sistema actual en el que vivimos mide el éxito en base al dinero y al poder. Te hace creer que el éxito es el dinero.

Esto tiene una explicación básica: En un sistema donde todo se compra y todo se vende tener la moneda de cambio para acceder a esos bienes y servicios es fundamental. Cuanto más tengas, más podrás comprar y así podrás seguir alimentando al sistema actual.

Si fuésemos sinceros con nosotros mismos nos daríamos cuenta que en realidad necesitamos muy pocas cosas para vivir. Muy poco de todo. Así que acumular más o menos billetes en el banco no nos cambiará nada.

Pero ¿y si la riqueza no se midiera con dinero? ¿Y si fuese rico quien tiene más tiempo para hacer las cosas que quiere?

El premio ideal para un trabajador no sería que le aumentaran el sueldo, sino que sus fines de semana tuviesen tres días; que sus vacaciones se prolongaran más de lo habitual o que pueda salir temprano o entrar tarde para hacer sus labores.

Pero esto no ocurrirá. Y no ocurrirá porque va contra la lógica de acumulación de riqueza del sistema. Por ejemplo, si a un trabajador le pagan una moneda por producir algo que se puede vender por cinco, y una moneda por estar de vacaciones sin producir nada está clara cuál es la respuesta en un mundo que se interesa por el capital antes que por el humano.

El dia que las empresas paguen con tiempo antes que con subidas de sueldo el sistema colapsaría. Eso, en realidad, sería menos malo de lo que creemos.